Inversiones / Adquisiciones y Fusiones

Honduras: el reto de duplicar inversión extranjera.

Disipar la imagen de violencia con que se etiqueta el país a nivel internacional para atraer inversión extranjera directa (IED), es el reto que tiene el Consejo Nacional de Inversiones, cuyo órgano ejecutor es la Secretaría de Desarrollo Económico (ProHonduras).

Esta labor también incluye promover el turismo, el comercio exterior y ayudar a las empresas hondureñas a incursionar en el mercado internacional, explica el decreto PCM-018-2014, aprobado en abril del presente año, el cual adhiere a las funciones de la Secretaría de Desarrollo Económico guiar a Honduras por la ruta del crecimiento.

Una meta específica de ProHonduras es elevar las cifras de inversión extranjera de $1,000 millones a $2,000 mil millones para el 2016, explicó Juan Carlos Sikaffy, miembro del CNI. “Nuestro trabajo es ayudar a los inversionistas, tanto extranjeros como nacionales, a conseguir citas con empresarios para poder desarrollar proyectos. La meta principal es atraer inversión extranjera para crear empleo y estimular la economía nacional”, señaló. Una de las causas que frena la inversión en el país son los engorrosos trámites que se deben hacer para comenzar a operar. “Queremos reducir o agilizar la tramitología que requieren las empresas para invertir, pues muchas de ellas desisten con el tiempo y mejor se van a invertir a otro lugar”, dijo.

Sikaffy asegura que el país muestra un clima más favorable para la inversión. “De los $500 millones que registra la inversión extranjera en el primer semestre, $331 millones son de reinversión, lo cual demuestra que las empresas ven potencial para seguir invirtiendo. Hay muchas empresas extranjeras interesadas en instalarse aquí”. ProHonduras tiene una contraparte en el sector privado, la que de acuerdo con su gerente general, da asesoría y enlaces de negocios, destacando el gran potencial que tiene el sector de agroindustria.

Atraer inversión extranjera directa apegada a altos estándares de calidad y de responsabilidad social es una tarea muy difícil bajo condiciones deficientes de seguridad ciudadana. Las expectativas de los inversionistas son muy altas y exigen además un excelente ambiente para sus operaciones mercantiles inmediatas, un ambiente político, social y cultural favorable. Es importante que la creación de condiciones adecuadas no sea parcializada; es decir, dedicado a un grupo en especial, ya que esto solamente crea una percepción de desigualdad y de exclusión. Por muchos años se vendió la idea de que con firmar tratados comerciales se sentaban las bases para la prosperidad. Pero se les olvidó que primero hay que negociar bien los acuerdos, abriendo oportunidades no solamente para los sectores que ya son fuertes y pueden negociar, sino también para los que cuentan con potencial de crecimiento en el futuro. Además, que después de la firma de los tratados deben venir esfuerzos entre los sectores involucrados para definir políticas públicas de apoyo y promoción.

 

Fuente > La Prensa (Hn)

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