Canal Argentina y Uruguay

Argentina no logra frenar la caída de reservas.

Las reservas contables del Banco Central de Argentina sufrieron ayer el cuarto fuerte golpe al cabo de los últimos 20 días, lo que obligó a ese ente a admitir un nuevo retroceso de US$ 249 millones, que, al cerrar en US$ 27.381 millones, quedó en su nivel más bajo desde octubre de 2014.

La caída de ayer se debe básicamente al pago de US$ 257 millones por un cupón de intereses del Bonar X, título que remunera al 7% anual a sus tenedores.

Pero se suma a la pérdida de US$ 787 millones provocada a fines de septiembre por el pago de un bono bonaerense; a la de US$ 4741 millones de comienzos de octubre, producto de la amortización final del Boden 15, y a la de US$ 118 del jueves pasado ante el giro de US$ 120 millones al Banco Mundial.

Lo que este retroceso deja a la vista, en realidad, es que el BCRA agotó el swap chino, recurso con que durante el último año logró disfrazar los egresos de manera que no afectaran el dato final de tenencia contable que difunde al cierre de cada jornada, bajo el supuesto de que con ese maquillaje tranquilizaría al mercado.
 
Sin ese sustituto, ahora las reservas contables acumulan una caída de 13% en el año: habían cerrado 2014 en US$ 31.443 millones.

Empero, la atención del mercado está puesta en la posición real de liquidez del ente, que ayer volvió a registrar egresos netos por US$ 400 millones, contando los dólares que aportó para atender la demanda de turistas; los US$ 100 millones que invirtió en sus intervenciones para imposibilitar ajustes en el dólar oficial, y los que aportó para honrar el pago del Bonar X.

 "En agosto el BCRA vendió casi US$ 1500 millones; en septiembre, algo más de US$ 1800 millones, y nuestra proyección es que podría desprenderse de unos US$ 2200 millones este mes", estimó ayer la Fundación Capital.

Esta progresión es la que hace que en el mercado se calcule que el cambio de gobierno podría darse con menos dólares en el BCRA que los que la administración kirchnerista recibió en mayo de 2003. Y para colmo, esta vez el grueso de esa tenencia correspondería a terceros, dado que su nutriente serían los depósitos privados en dólares en los bancos, dado el elevado encaje que tienen. (Autor: iEco Clarín)